Cuento de Pulgarcito

Pulgarcito

Su madre una moneda le dio y muy seria le advirtió :

Ten cuidado hijito, cuando salgas a comprar que como eres pequeñito te podrían pisar

A lo que Pulgarcito contestó

No te preocupes mama que nadie me va a pisar, que si no me ven, me oirán cantar

La gente de la calle no se lo podía creer, cuando escuchaban a una moneda cantar:

Hombres y  mujeres del lugar, a Pulgarcito no pisar.
Mucho cuidado con lo que hacéis, a Pulgarcito no piséis

Cuando por fin llegó a la panadería, el panadero no sabía donde mirar, pues una moneda por la puerta acababa de entrar y una barra de pan quería comprar !!!

El panadero la moneda cogió y una barra de pan le vendió.

Cuando llegó a casa, le dijo a su mama.

Mamá, nadie me ha pisado, ahora  déjame llevarle  a papá el bocadillo que le has preparado

Su madre preocupada no quería dejarlo marchar, pero finalmente cedió y camino del bosque un bocadillo se veía  cantar

Hombres y  mujeres del lugar, a Pulgarcito no pisar.
Mucho cuidado con lo que hacéis, a Pulgarcito no piséis

A mitad del camino comenzó a llover y el único  lugar donde Pulgarcito se pudo cobijar fue bajo una col.

Pero tuvo la mala fortuna que una vaca hambruna, de un bocado se comió  la col y a Pulgarcito de propina con su barra de pan y su barretina.

Al atardecer sus padres preocupados lo salieron a buscar y las gentes del lugar los oían gritar:

Hijo mio dónde estás?

Y a lo lejos se podía escuchar

En la panza de la vaca , esa que está tan flaca

Cuando sus padres, la vaca encontraron, de mucha comida la llenaron, le dieron garbanzos, alfalfa y un quilo de paja, le dieron comida hasta que por fin con una estruendosa ventosidad Pulgarcito salio volando a gran velocidad.

Y fueron felices y comieron perdices y a mí me dieron con la puerta en las narices.

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